NOTICIAS SALUD MENTAL

El grado de poder de una persona influye en la justificación que los demás dan a sus éxitos o fracasos, según la UGR

GRANADA, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

La sociedad atribuye los éxitos y los fracasos de las personas que tienen un alto grado de poder a su "esfuerzo", mientras que cuando los fallos son cometidos por personas que no tienen ese poder se le achaca a su "poca habilidad para realizar sus tareas" y no se valora su esfuerzo.
Así se desprende de una investigación realizada por el Departamento de Psicología Social de la Universidad de Granada (UGR) con el objetivo de analizar el impacto del poder en las atribuciones que los perceptores hacen sobre diversos eventos que tienen lugar en el ámbito laboral.
Para llevarlo a cabo, los investigadores trabajaron con una muestra formada por 142 estudiantes de primer curso de la Facultad de Psicología de la UGR, de los que un 17,6 por ciento fueron hombres y el 82,4 por ciento mujeres.
A todos ellos se les aplicó un cuestionario formado por cuatro escenarios en los que se describían situaciones enmarcadas en el contexto laboral. Para controlar el posible efecto del sexo de los protagonistas, éste fue siempre femenino.
Tras presentarles el escenario, se les pedía a los participantes que señalaran alguna causa (entre cuatro) como responsable del éxito o del fracaso del sujeto en su lugar de trabajo.
A la luz de los resultados de este trabajo, los investigadores creen que "sería necesario seguir profundizando en los efectos del poder en otros contextos, como por ejemplo, el empresarial o en organizaciones en las que se puedan observar las interacciones reales entre supervisores y subordinados".


Los bebés que escuchan música clásica no son más listos

Publicado: Miércoles, 5/5/2010 - 17:41

Un estudio de la Universidad de Viena confirma que el llamado 'efecto Mozart' no existe. El estudio muestra que el mero hecho de escuchar música de Mozart no permite observar mejoras en las facultades de los sujetos de la investigación.
Desde el año 1993 algunas personas creían que los bebés menores de tres años que escucharan el primer movimiento de la Sonata para dos pianos en re mayor, K. 448 verían más desarrolladas capacidades intelectuales tales como el razonamiento espacial. Esa creencia (bautizada como efecto Mozart) se fundaba en un artículo publicado ese año en la revista Nature por la psicóloga estadounidense Frances H. Rauscher. Ahora, unos psicólogos de la Universidad de Viena han rebatido el efecto Mozart con el que dicen es el mayor estudio y el más comprehensivo hasta la fecha.
Los psicólogos austriacos han experimentado con 3000 sujetos a los que han expuesto selectivametne a la pieza musical. No se han encontrado cambios significativos en sus habilidades cognitivas. "Recomiendo a todo el mundo que escuche música de Mozart; pero la expectativa de que con ello van a mejorar sus capacidades cognitivas no se va a cumplir", señala en la página de la Universidad de Viena el investigador Jakob Pietsching, del Instituto de Investigación Básica en Psicología.
El estudio ha sido publicado en la revista Intelligence y muestra que el mero hecho de escuchar música de Mozart no permite observar mejoras en las facultades de los sujetos de la investigación.
El efecto Mozart se hizo tan famoso que llevó la pieza musical en cuestión a las listas de superventas. El Gobernador del Estado de Georgia, en EE UU, decidió en 1998 regalar a cada madre primeriza un CD de música clásica. No obstante, en Estados Unidos numerosos científicos llevan años poniendo en duda la realidad del efecto Mozart. De hecho este efecto fue incluido en el célebre libro 50 grandes mitos de la psicología popular, de Scott Lilienfeld. En 2007 el Gobierno alemán publicó un informe, del que se hizo eco Nature , en el que también se echaba por tierra este mito.
Noticia publicada en El País (España)






Publicar un comentario