martes, 14 de octubre de 2014

ENERGIA EMOCIONAL

  Es a medida que vamos acumulando cansancio y fatiga cuando empezamos a sentirnos también un poco deprimidos.
Encontramos trabas y problemas que antes no estaban ahí, el tiempo pasa más lento y un simple comentario puede alterarnos de manera insospechada e injusta. 
  Sin controlar y guiar adecuadamente nuestra energía y tensión, podemos perder la capacidad de estar alerta y nuestro rendimiento laboral, personal o deportivo se verá mermado.
  Esta energía y esta tensión de la que hablamos, es la sensación del estado de ánimo, tan influyente en cada una de las cosas que hacemos.
 Los estados de ánimo siempre nos mueven. Pueden motivarnos, lanzarnos a actuar. Y pueden inducirnos a lo contrario, a cerrarnos, o cegarnos. Robert E. Thayer, profesor de psicología en la California State University, identifica cuatro estados básicos de la energía y la tensión que pueden alterar o favorecer nuestro estado emocional:

Energía tensa

  Alta tensión y alta energía. Sensación agradable de activación y poder. El sujeto está activado a niveles muy altos. Con la influencia de una energía tensa, la persona tiende a esforzarse para conseguir sus objetivos, pero sin pausa para la reflexión. Una apisonadora que, de persistir en el tiempo, conseguirá únicamente un agotamiento total.

Energía tranquila

  Baja tensión y alta energía. Serenidad y tranquilidad, además de la sensación de cierto dominio sobre uno mismo. No hay tensión, pero si un estado de vigilancia, optimismo y bienestar. Aumentan por tanto la creatividad y la vitalidad bajo este tipo de energía. Cansancio tenso: Alta tensión y baja energía. Cansancio físico y mental. Viene acompañado de nerviosismo, ansiedad y muchas veces provoca estados de baja autoestima.

Cansancio tranquilo
  Baja tensión y baja energía. Estado agradable, de descanso. Nuestra función, será la de identificar el tipo de energía que manifestamos en cada momento, intentando potenciar los estados de energía tranquila y cansancio tranquilo, minimizando los momentos de energía y cansancio tensos. Así, fortaleceremos nuestro rendimiento y bienestar, nos haremos más competentes y realizaremos nuestras tareas de forma adecuada.

 Fuente: http://lamenteesmaravillosa.
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